lunes, 11 de marzo de 2013

Entre nieve y nieve...


Hay fines de semana en los que parece que no haces nada porque no sales de casa, pero puede ser una forma de disfrutar si ésa ha sido tu decisión, se puede disfrutar de la soledad, del estar tirada en el sofá, de un libro,… y hay otros, como este fin de semana, que vienen cargaditos de compromisos “gastronómicos”.
Comenzamos el viernes con la inauguración del nuevo hogar de unos amigos y como buenos anfitriones nos agasajaron con una buena cena.

El sábado nos tocó a nosotros preparar una alubiada en la sociedad y nos empleamos a fondo, alubias con berza y sus correspondientes “sacramentos” (morcilla, tocino, chorizo y costilla), menú apropiado para la estación en que nos encontramos. Los comensales muy contentos y seguro que el señor colesterol también, pero como decía aquel “un día es un día y 7 una semana”.
Pero al margen de nuestra programación, entre la nieve que ha caído hace unos días y la que al parecer va a caer esta semana dando los últimos coletazos del invierno, la primavera ha tocado la puerta este fin de semana, dejándonos su tarjeta de visita, con la promesa de que pronto estará con nosotros.

Por eso el domingo decidimos honrar a nuestra visitante dando un paseo que teníamos apuntado en nuestra agenda.

Llegamos en coche hasta Aizarnazabal y tomamos el camino que indica Zumaia, seguimos las marcas que señalan el recorrido que transcurre entre tramos de pista forestal y caminos asfaltados entre caseríos. Tiene ciertas subidas y bajadas pero al no ser demasiado pronunciadas se superan con facilidad.



Espino blanco


Flores de San José
Llegamos a Oikia, barrio de Zumaia, con numerosas casas y chalets agrupados. Pasando junto al frontón seguimos el paseo sorteando, primero la autopista mediante un paso superior, luego cruzamos un viejo puente sobre el rio Urola y un pequeño túnel bajo el ferrocarril, para llegar a San Miguel de Artadi, otro coqueto barrio de Zumaia.


Rio Urola y la fuerza de algun temporal

Puente sobre el Urola

Tiene unas vistas muy bonitas y esto no ha pasado desapercibido para las constructoras, que han hecho un intento de urbanizarlo con viviendas unifamiliares, pero dado el mal momento económico por el que estamos pasando, la idea no está prosperando.

San Migel de Artadi
Oikia desde Artadi


Zumaia desde Artadi

Desde aquí se puede bajar a Zumaia, pero lo dejamos para otra vez, porque al tener que volver al coche, la subida se nos iba a hacer dura. Volvimos por el mismo camino hasta casi llegar a Oikia y nos desviamos hacia la carretera para tomarnos un pintxo de chorizo en el restaurante Muniosoro. Siguiendo un tramo por la carretera, llegamos a un bidegorri y pasando por el barrio Zubialde llegamos al punto de partida Aizarnazabal. Un txakoli y a comer a casa.
Ha sido un bonito paseo para disfrutar de la naturaleza.

PD. Algunas fotos no estan muy nítidas, fallo de fotografo. Las guardaremos en ala retina.

lunes, 21 de enero de 2013

DECIR TE QUIERO


Hoy salseando entre mis cosas, me he encontrado con mi primer blog en euskera. Hace ya unos años de ello pero me apetece rescatar un pasaje.

En mi primera entrada hablaba de que, o bien por mi forma de ser o por la educación recibida, me costaba mucho exteriorizar los sentimientos, a veces, hasta las cosas más sencillas, como decir "te quiero" a las personas que más quiero en el mundo.

Recibí un comentario de mi hijo, felicitándome por el blog, pero a la vez, me decía que los vascos, en general, no somos muy valientes a la hora de exteriorizar los sentimientos, pero que tenemos otras muchas cosas buenas y no nos deberíamos sentir culpables por ese pequeño déficit.

Que muchas veces no hace falta decir las cosas, que una mirada o un abrazo lo pueden decir todo y que no hay mayor declaración de amor, que estar juntos en los momentos importantes.

A los pocos días, él escribía en su blog en euskera un texto que me pareció precioso y al que puso música, que traducido es lo siguiente:
 
La que con aire suave ha dirigido mi brújula errante.
Siempre la primera en enjugar mis lágrimas, con sus dulces palabras.
Quien, cual alfarera con arcilla y barro nuevo, ha ido moldeandome.
Fiel primavera, que ha vestido de flores este arbol marchito.
En el instante que se cortó la unión de nuestros cuerpos, se unieron en un abrazo y para siempre nuestras almas.
La vela encendida que ha alumbrado mi camino.
La cuerda suave y firme a la que me he agarrado con fe, cuando he tocado fondo.
La luz brillante que ha espantado mis miedos en la oscuridad.
La que siempre ha tenido la llave del baúl de mis secretos.
Esta canción de fidelidad, quiero ofrecerte hoy, princesa de mi corazón, quién merece mi amor eterno.
Ni dioses ni patrias, solo por ti daría yo la vida, princesa de mi corazón, quién merece mi amor eterno.
 
Está claro que SÍ sabemos decir "te quiero", cada cual a su manera.
 
 
 
 
 
 
 

martes, 11 de septiembre de 2012

Nuestra primera vez … Nunca es tarde


Se dice que la primera vez no siempre cumple con las expectativas creadas, que no siempre es una experiencia agradable.

Este verano hemos vivido “nuestra primera vez”, nuestra primera experiencia de hacer una pequeña escapada a los Pirineos en FURGONETA. Nunca habíamos ido a un camping, más que de visita y por supuesto nunca habíamos probado lo que era viajar y vivir en furgoneta. Siempre hemos pensado, que si no empiezas de joven luego es muy difícil.

Pero como se suele decir, “nunca es tarde”. Gracias a nuestra hija, que tenía unos días libres en agosto, nos hemos animado a probar. Sin ella no hubiese sido posible. Han sido tres días fantásticos.

La idea surgió con el Tour de Francia, cada año veíamos las etapas de los Pirineos y acabábamos diciendo que teníamos que hacer una excursión por esa zona.

Cuando Sare nos propuso ir con ella, pensamos que era la ocasión, conoce la zona por su afición a la escalada, no le importa conducir y lo más importante “tenia furgoneta prestada”. (Eskerrikasko Josu)

Preparé unos tupper con ensaladilla, tortilla de patata y unos tomates de la huerta, compramos lo básico para desayunar y nos lanzamos a la aventura.

Salimos por la tarde y llegamos a Sallent de Gallego para el atardecer. Paramos a tomar algo. Un pueblo muy bonito y con mucho ambiente. Parece que es el punto de partida para la ascensión de muchos picos de los Pirineos.

Continuamos hacia Portalet, en la frontera con Francia y siguiendo un poco más adelante llegamos al lugar de acampada previsto para pasar la noche.

Era una zona que Sare conocía de ir a escalar y sabía que allí iban a pernoctar unos amigos. Se nos hizo de noche y no veíamos muy bien donde nos encontrábamos, pero sí que había unas auto-caravanas. Al rato llegaron los amigos.

Hacia fresquito y cenamos dentro de la furgoneta, tiene su fregadera, fuego, frigo, una mesa para montar, en definitiva, todo lo necesario.

Llegó la hora de dormir y montamos la cama. Nosotros dentro y Sare fuera, en la tienda con saco de dormir. Parecía la caseta del perro junto a la casa.

La cama no estaba mal, creíamos que no sería cómoda pero dormimos y descansamos lo suficiente, tanto que despertamos con sonido a cencerro.

Como llegamos de noche, no sabíamos muy bien qué nos íbamos a encontrar y fue una pasada. Salimos de la furgoneta y vimos a las vacas pasar justo al lado. No es que esto para nosotros sea novedad pues, donde vivimos, estamos acostumbrados a las vacas, era el sitio, un valle por el que cruzaba un rio de aguas frías y cristalinas, rodeado de enormes picos, a los que ya les daba el sol y se alzaban majestuosos frente a nosotros.

Sacamos la mesa y las sillas fuera y en ese paraíso desayunamos todos juntos, compartiendo las tostadas y el brioche de Iñaki. Al terminar, fregamos los utensilios en el rio y también allí nos lavamos la cara. Estábamos disfrutando como niños.

Tras desayunar, nos preparamos para nuestra primera salida montañera. Subimos hacia Portalet, aparcamos la furgoneta y ¡sorpresa!, nos encontramos con Itziar y Juan Luis, pareja muy aficionada al monte y que conocen casi todos los senderos de la zona, pues pasan temporadas en Jaca.

Les comentamos nuestra intención de llegar hasta el refugio de Pombie (2.031 m) en la falda del Midi d’Ossau (2.884 m), al parecer un mítico del Pirineo francés ,y  nos invitaron a ir con ellos.

Bajando del refugio de Pombie
Comenzamos en una cota de casi 1.800 m, por un sendero no muy empinado y a un paso prudente, la subida no se nos hizo demasiado dura.

Según subíamos, empezó a entrar la niebla y cuando llegamos al refugio ya casi no se veía nada, una pena, porque las vistas serían preciosas, no pudimos ver el pico de Midi, ni siquiera podíamos llegar a ver bien el pequeño lago que había frente al refugio. Tomamos unos frutos secos, chocolate y agua, las fotos de rigor y vuelta, nosotros por el mismo sendero y nuestros amigos siguieron por otro.

El lago en tinieblas
Empezamos a bajar y Josean decía que no se encontraba bien, que parecía que tenía “mal de altura” y le costaba respirar. Con este hombre ni para sustos.

Fuimos a comer al valle donde habíamos pasado la noche, les hicimos una visita a los amigos escaladores, para matar un poco el mono de Sare, y nos pusimos en marcha hacía Luz-Saint-Sauveur, nuestro próximo destino para dormir, pero esta vez en un camping.

Aquí ya tuvimos el primer contacto con el Tour, subimos el Col d’Aubisque (1.709 m), bastante impresionante, el tiempo no acompañaba mucho y la verdad es que los barrancos imponían un poco.
Las rampas del Col d'Aubisque

Llegamos a Luz y tras dar una vuelta por el pueblo y tomar una cerveza, nos instalamos en el camping, situado en el centro del pueblo.

Nuestra primera vez en un camping, también resultó una buena experiencia, la verdad que teníamos en Sare una buena guía que nos familiarizó con las instalaciones.

Subiendo el Tourmalet
Dormimos todavía mejor que la noche anterior. Desayunamos bien y nos dispusimos para cubrir otra etapa. Esta vez tocaba el Col de Tourmalet (2.115m). Con un sol esplendido, la carretera no nos impresionó tanto como el Aubisque, es una subida muy bonita en zig-zag. Impresionante es la cantidad de bicis que hay que adelantar. En la cima había bastante gente, pero no hay demasiado sitio, no sé cómo se las arreglan en las etapas el Tour. Bajamos hacia el otro lado hasta La Mongie, que es una estación de esquí y volvimos a subir al Tourmalet, por este lado es más corta la subida pero con mucho más pendiente.

Circo de Gavarnie
Nuestro siguiente destino fue el Circo de Gavarnie. De camino paramos en el Puente de Napoleón, un enorme puente que construyó Napoleón en agradecimiento a los habitantes de Saint-Sauveur, porque la emperatriz Eugenia fue curada de su esterilidad en las termas del pueblo.

Aparcamos en Gavarnie (hay que pagar) y nos dirigimos al Circo caminando. Es una muralla rocosa que tiene 6 Km de diámetro. Está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Un paisaje muy bonito. Sentados al lado de un río, picoteamos algo de comer y hasta nos mojamos los pies, estaba el agua tan fría que hacía daño. Desde aquí se veía la Cascada de Gavarnie pero no llegamos a ella porque había que seguir andando bastante.

Pont d'Espagne
Esta noche la pasamos en un camping de Cauterets y por la mañana nos pusimos en marcha hacia Pont d’Espagne. Aparcamos la furgoneta pagando 4,5€. Desde aquí se puede iniciar la ascensión hacia el lago de Gaube caminando o subir primero en teleférico hasta Pont d’Espagne y seguir en telesilla. Nosotros optamos por lo segundo. Compramos los billetes y nos descontaron lo pagado por el aparcamiento.

Lago de Gaube
Vimos el puente y los alrededores, muy bonito, caía agua por todas partes y luego subimos en telesilla, que nos dejó a un cuarto de hora del lago de Gaube, un paraíso a 1.725 m. de altitud. Unas vistas preciosas con el macizo del Vignemale al fondo. Esto fue lo que más nos gustó en el viaje.

Desde aquí tomamos un sendero bordeando el lago, que llega al refugio de Oulettes, es desde donde los montañeros atacan las cumbres. Nosotros caminamos hora y pico y llegamos hasta la Cascada Esplumouse (1.949 m). De vuelta y junto al lago dimos buena cuenta del chorizo, jamón y queso que llevábamos y volvimos en telesilla hasta el puente y luego como era corto seguimos a pie.

Para terminar la excursión teníamos previsto pasar por Lourdes y hacia allí nos dirigimos, pero solo nos quedamos el tiempo de tomar una cerveza fría, hacía un calor que parecía que habíamos pasado del Cielo junto al lago, al infierno, nos cambió hasta el humor, por lo que dejamos la visita para mejor ocasión y nos pusimos en marcha hacia casa.

Conclusión.

Como digo ha sido una “primera vez” muy bonita y creo que pediremos prestada la furgoneta más de una vez y repetiremos.

Además he disfrutado mucho con y de nuestra hija-guía. Eskerrikasko Sare por el viaje y por haber aguantado nuestras manías y algún que otro achaque.

viernes, 4 de mayo de 2012

EXCURSION POR TIERRAS RIOJANAS

Aprovechando el 1º de Mayo, hemos hecho una bonita excursión. Salimos de casa a media mañana con rumbo a La Rioja.

Como nos gusta ir viendo el paisaje y visitando pueblos, evitamos la autopista y fuimos a Vitoria por Landa, rodeando el embalse de Ulibarri-Ganboa, que por cierto habían abierto las compuertas, dada la cantidad de lluvia caida en Abril.

Vimos que hay un bidegorrri por el que paseaba mucha gente y decidimos apuntarlo para otro día. He consultado en internet y parece que es un recorrido largo pero que cruzando por un puente en Azua se puede recortar y queda en 13 km.

Nuestra primera parada fué en Ventas de Armentia, dentro del Condado de Treviño, perteneciente a Burgos. Desde aqui fuimos al pueblo de Treviño que es la capital del condado. Es un pueblecito pequeño, no vimos que hubiera mucha vida pero se veia bonito, cuidado y con casas bien restauradas. Nos llamó la atención, que siendo Burgos, los nombres de las calles estuvieran escritas en euskera y castellano,por lo que se ve que los habitantes están por la labor de pertenecer a Alava.

El siguiente pueblo se llamaba Franco, el pueblo en sí está un poco abandonado, asi como la iglesia, en cambio hay alguna urbanización nueva de viviendas.

Reanudamos la marcha y llegamos a Peñacerrada-Urizaharra ya en Alava. Parece que fué una villa medieval con recino amurallado, pero solo se conserva la Puerta Sur con dos pilares grandes de sillería.

En conversación con un lugareño nos comentó que el pueblo está muy tranquilo porque como en muchos otros, la gente se va hacia Vitoria a trabajar.

Al comentar nuestra intención de ir a comer a La Bastida, nos recomendó tomar otra carretera secundaria y llegar a Rivas de Tereso, donde hay dos restaurantes en los que podriamos comer.

Efectivamente, no nos defraudó el cámbio, la carretera estaba bastante mal, pero el paisaje resultó ser muy atractivo. Al llegar a Rivas una señora nos dijo que en cualquiera de los dos restaurantes comeriamos bien, uno era nuevo y el otro el Asador Jose Mari "el de siempre". Decidimos ir a éste.

Estaba completo y como no teniamos reserva, nos pusieron una mesa fuera bajo una sombrilla. Nos presentaron una carta  muy variada, tanto de platos como de vinos. Nos decantamos por un menu típico, patatas a la riojana y alcachofas con iberico y setas, para compartir y chuletitas de cordero al sarmiento, de postre unos pastelitos de cuajada con mandarina y miel, todo ello regado con un vinito de la zona. Todo muy rico y muy bien presentado. Lo recomendamos. Ha merecido la pena seguir el consejo.

Como siempre nos pasa después de una buena comida, nos entra la modorra y paramos junto a unos viñedos, que me recordaron la serie de tv "Gran Reserva", para echar una cabezadita.

Nos volvimos a poner en marcha, conducia yo porque había bebido menos durante la comida y casualidad que a pocos km nos pararon en un control de alcoholemia. Era la primera vez que soplaba y tuve un poco de miedo, pues un poco de vino si que había bebido. No hubo problemas, el resultado fué 0,0.

Dejamos de lado San Vicente de la Sonsierra y nos dirigimos a Briones. Está situado en una especie de montículo, aparcamos junto a la Ermita del Cristo de los Remedios y recorrimos a pie las calles. LLegamos a la Plaza donde se encuentra el Ayuntamiento, la parroquia de la Asunción y una casa antigua que había sido la primera farmacia. Las calles son estrechas y empedradas y cuenta con varias casas solariegas.

Al estar situado el pueblo en lo alto, domina la llanura con sus viñedos junto al rio Ebro, ofreciendo unas bonitas vistas. Ibamos acabando la visita cuando empezó a llover en una especie de tormenta de primavera, gracias a que teníamos el coche cerca pudimos guarecernos, porque cayó un chaparrón considerable.

Aqui dimos por terminada la excursión y tranquilamente nos pusimos rumbo a casa.  

Ha sido un dia muy bonito y hemos llegado a la conclusión de que a veces no hay que organizar demasiado las cosas para que salgan bien.

viernes, 21 de octubre de 2011

HOY PUEDE SER UN GRAN DIA

Hoy puede ser un gran día , dice una canción de Joan Manuel Serrat y sin duda será un gran día para muchos, porque hoy, después de mucho tiempo, podrán salir sin miedo de casa, ir al trabajo, llevar a sus hijos al colegio, pasear con los amigos, y podrán hacer todo esto sin que nadie les cuide la espalda, sin tener que mirar bajo su coche.

Será un gran día para esa familias que esperaban, con el alma en vilo, el regreso a casa de su marido, esposa, hijo, etc.

Será un gran día para los que teníamos la esperanza de que nuestros hijos conocieran una Euskal Herria en paz.

Pero no será un gran día, al menos no será como lo habían soñado, para tanta gente que en el camino han perdido un ser querido.

Para vosotros que os tengo tan cerca, será un día agridulce, porque en esta ruleta sin sentido, alguien decidió que la pistola cargada fuera la que disparara a vuestro padre, ese padre abertzale que os enseñó a amar a éste nuestro Pueblo Vasco, que os transmitió con su ejemplo, que con el trabajo y esfuerzo diario conseguiríamos que Euskadi estuviera donde se merecía.

Él, como tantos otros, no podrá disfrutar de este momento y vosotros tampoco podréis hacerlo plenamente.

Leí una vez que pedir perdón y perdonar son las dos caras de la misma moneda. Que pedir perdón libera, pero no creo, que los que han hecho tanto daño pidan perdón, porque para ello hay que tener consciencia de que se ha hecho mal y éstos están convencidos de lo contrario, de que son los salvadores de la patria.

También dicen que perdonar libera. Sé que para vosotros es muy difícil, por no decir imposible, porque nunca olvidareis a vuestro padre, nunca olvidareis el día en que vuestra vida cambió, el día en que todas las esperanzas se desvanecieron.

Hace poco tiempo me confesabas entre sollozos, que no había pasado un solo día en el que no pensaras en la sinrazón de lo sucedido y ya hace casi tres años.

Desde lo más profundo de mi corazón os deseo que recuperéis la ilusión y recordar que aunque él no esté para verlo, el amor que sentía por su pueblo y el trabajo de toda su vida por una Euskal Herria prospera y en paz, habrá contribuido para que el día de hoy pueda ser un gran día.

Animo, que hoy puede ser un gran día y mañana también.

jueves, 13 de octubre de 2011

¿HA NACIDO UNA ESTRELLA?

Por fin ha llegado el gran día, por fin voy a asistir a ese concierto esperado durante meses. Estoy contenta, también un poco nerviosa, aunque tengo la seguridad de que todo saldrá bien.

Él está preparado, ha sido una semana dura, los nervios a flor de piel, cualquier contratiempo le resulta fatal, le cuesta conciliar el sueño, los medios de comunicación lo abruman, aunque hubo un tiempo que, por otros motivos, estaba acostumbrado a ellos.

Se acerca la hora, tengo que llegar puntual, para intentar tener un buen sitio, tampoco en primera línea, no hay que meter presión.

Envío sms, deseando toda la suerte del mundo.

Llego a la puerta del local, mariposas en el estómago, ¿responderá la gente?, entro y … oh si!, familia, cuadrilla, amigos, todos están ahí y muchos mas que no conozco.

Mientras espero, me tomo un café y saludo a la gente.

Se apagan las luces, se encienden los focos y hacen su aparición en el escenario, él y sus compañeros del grupo.

Se abre el micrófono, saluda y comienza la función.

Suena bien la música y la gente se ríe con sus pequeños monólogos entre canción y canción, explicando las letras y el sentido de las canciones con pinceladas de humor.

Se le ve tranquilo, se crece en el escenario, atrás han quedado los nervios y los problemas, la conexión con el público parece que funciona.

Yo, apoyada en un pilar, en la penumbra de la sala, sigo el concierto con emoción. De repente, oigo mi nombre, quiere hacer un brindis conmigo, salgo a la luz y levantamos dos copas de vino, “POR EL” grito, pero entre los aplausos no se oye. Estoy emocionada y sobre todo orgullosa.

El concierto va llegando a su fin, agradece a todos su presencia y canta la última canción.

Se apagan los focos, se encienden las luces.

Baja del escenario, le doy un beso y un fuerte abrazo, todo son felicitaciones, incluso a mi me felicitan, dicen que por lo que me toca.

Oigo que alguien me comenta “HA NACIDO UNA ESTRELLA”, pero yo digo que ha nacido VANPOPEL, para mi la estrella nació aquel 23 de Noviembre de 1980 y desde entonces está brillando en mi firmamento.



Que nunca se apague esa luz ZUHAITZ.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

RECUERDOS II

En la escuela.

Como vivíamos cerca de la escuela me dejaron empezar antes de cumplir los seis años, que era la edad establecida.

Como he mencionado antes, mi primera maestra fue la señorita Esther, con qué emoción esperé el autobús en el que ella llegaba, mirando desde la ventana de la cocina, mientras imaginaba como sería.

La escuela era mixta, con niños y niñas de todas las edades, en diferentes cursos y con una única maestra.

Los más pequeños se sentaban en los primeros pupitres y según pasaban los cursos pasaban hacia atrás.

Cuando la maestra estaba demasiado ocupada, que era a menudo, las chicas mayores enseñaban a leer a los mas pequeños.

Que mérito tenían esas maestras, que normalmente eran jóvenes y primerizas. Generalmente se quedaban a vivir con alguna familia del barrio toda la semana, eso si no eran de muy lejos, porque algunas se tenían que quedar todo el curso.

Solo había un libro por cada curso, la enciclopedia Álvarez que aglutinaba todos los temas, desde matemáticas hasta historia sagrada.

Todo se memorizaba con entonación musical, sobre todo las tablas de multiplicar y las provincias, que se aprendían siempre en el mismo orden. También aprendíamos canciones que cantábamos en la excursión que se hacia al final del curso, normalmente con los de la escuela de San Pedro, recuerdo que una vez fuimos en autobús a Guadalupe y otra a Zumaia en tren, por falta de presupuesto.

Creo que tenía diez años cuando fui por primera y única vez a una colonia de verano. Tampoco podía ir todo el que quisiera, había que apuntarse y ver si te tocaba. Ese año nos tocó a mi amiga Beatriz y a mí. Fuimos a Burgos, era un colegio de monjas. La primera semana fue un poco dura, no habíamos salido nunca de casa, la comida era muy distinta, la gente desconocida y supongo que nosotras un poco tímidas. Ahora los niños tienen mucho mas desparpajo. La segunda semana lo pasamos muy bien, el colegio tenia piscina y allí hice mis primeros pinitos de natación. Fue una bonita experiencia, hicimos amigas de otros pueblos y durante unos años nos escribimos cartas, hoy solo tengo contacto con una, nos vemos de vez en cuando y ya se que es abuela.

En esa época en los barrios se acababa la escuela con catorce años y se empezaba a trabajar. Los chicos en el caserío o en la fábrica y las chicas de criada o a clases de costura.

Mi hermana Nieves y yo fuimos privilegiadas, porque nuestros padres, supongo que haciendo un esfuerzo, nos mandaron a estudiar, a ella al colegio de monjas y mas tarde a mi al instituto y a la escuela de Formación Profesional.

Lo que si hacíamos los niños era jugar mucho, tanto en las horas de recreo como al acabar las clases. Los domingos por la tarde, como en el bar había televisión, nuestra casa se convertía en cine. Las series mas vistas eran Rintintin y sobre todo Bonanza. Como solo había una cadena de televisión, no teníamos peleas. Los chuches también se vendían en casa, recuerdo que con una peseta teníamos cinco caramelos Sugus. Los demás niños pensaban que nosotros, al tener acceso a los caramelos, podríamos comer lo que quisiéramos, pero aunque no se nos prohibía, nunca nos aprovechamos de ello.

En contadas ocasiones, íbamos al cine de verdad, al del pueblo. La primera película que recuerdo se titulaba “El anillo de los Nibelungos”.

Mi madre siempre decía que el dinero atrae al dinero y los niños a los niños, por eso alrededor suyo siempre había muchos, los suyos y los amigos. Alguna tarde de domingo que íbamos a recoger manzanilla con ella, nuestras amigas también venían, otra vez que fuimos a Arrate con merienda, también venían, pero nunca le oíamos quejarse, ella iba como una gallina con los polluelos. Siempre le ha gustado estar rodeada de niños porque incluso ya siendo abuela celebraba su cumpleaños con una chocolatada para sus nietos y los que estuvieran jugando con ellos.

Si miráramos atrás con los ojos de un niño de ahora, se diría que no teníamos nada de lo que ellos tienen, pero yo recuerdo una infancia feliz.