Cuando converso comigo misma, a veces siento la necesidad de ordenar mis pensamientos, entonces, entro en este rincón y los guardo. Cuando leo textos que me parecen interesantes para reflexionar o simplemente me gusta la historia, abro la puerta y les dejo pasar.
lunes, 19 de mayo de 2014
GURE OBABA
Denok behar genuke behin edo behin gure Obabataz idatzi:
Gure Obaban neska-mutil txiki eta handi eskola berean ikasten zuten.
Domeketan gu ere mezara juten ginen, neskak mantilaz burua estalita.
Urtebetetzeak txokolatadarekin ospatzen ziren eta zorion postalak oparitu.
Elurteak bideak ixten zitun luzaroan.
Gure Obaban "maiatzelo lorak" egiten genituen. Larrosak usain berezia zuten.
Igande arratsaletan "Bonanza" ikusten zen zegoen telebista bakarrean.
Frontoirik ez zegoen, ermita ingurua zen jolastokia.
Gure Obaban San Juan sortako lehen gereziak ziren gutizi.
Jolasa lanarekin tartekatzen zen, itxulan egin edo behiak zainduz.
Negu hotzetan eskola berotzeko, egur zakukada zen familia bakoitzaren ekarpena.
Garizuma aurrean sasi-koipetsu egiten genuen.
Inguruko erromeria ederrena egiten zen.
Gure Obaban
viernes, 25 de octubre de 2013
CASUALIDAD O MISTERIO?
Todos
sabemos que después de cortar el cordón umbilical, sigue habiendo un vínculo
muy fuerte entre madre e hijo.
Cuando
una se hace madre, a la vez que tu hijo, nacen unos sentimientos nuevos, un
amor diferente, intenso y desinteresado, por los hijos haces cosas que nunca
habías imaginado, y a la vez crecen el miedo y la responsabilidad, ellos son
algo muy tuyo que tienes que cuidar y proteger.
Van
creciendo y ese vínculo sigue ahí, una madre ríe y llora con y por sus hijos.
Por la expresión de sus ojos, sabe si son felices o hay algo que les preocupa,
se da cuenta cuándo quieren hablar o es mejor el silencio.
Y,
como he dicho, todo este amor es desinteresado, haríamos y daríamos todo por
ellos, aun sin recibir nada a cambio, pero cuando, al menos en mi caso, sabes
que ellos te adoran, la felicidad es completa.
Pero
a veces, ocurren cosas que no puedes entender, como me pasó hace dos días.
![]() |
| Matrioska |
Llegó
mi hija a casa como cada día y mi saludo fue “kaixo matriuxka”, no es mi saludo
habitual y tampoco sé porque lo hice. Ella sorprendida me preguntó, porqué le
había llamado así. Le dije que por nada en particular y que había sido espontaneo.
Entonces
me contó, que venía de visitar a su amiga Ane, que ha sido madre recientemente.
Habían estado paseando con la pequeña y se fijó que llevaba puesta una ropita
con el dibujo de una “matrioska” y ella la había acariciado y llamado cariñosamente
“matriuxka”.
Las
dos estábamos sorprendidas de que hubiésemos utilizado la misma palabra en dos
momentos tan cercanos y al mismo tiempo tan lejanos, pues no es corriente ni se usa con asiduidad.
Casualidad?
Por casualidad llegas a la misma hora, ves la misma película, etc.
Misterio?
Una vez me dijeron que misterio era todo aquello a lo que no encuentras
respuesta.
Pues esta
historia yo la enmarcaría dentro de ese vínculo maravilloso y a veces tan
sorprendente entre una madre y sus hijos.
sábado, 21 de septiembre de 2013
Paseo de transición-Udazkeneko ibilaldia
Cuando yo era niña, en la escuela nos enseñaron que el día 21 de Septiembre empezaba el otoño, o sea hoy, pero según los entendidos, es mañana día 22 cuando entramos en otoño.
Hoy hemos hecho un paseo que bien
podría haber sido el primero de otoño o el último del verano, por lo que he
pensado llamarlo "de transición" pero también podría llamarlo "udazkeneko
ibilaldia", pues en euskera al otoño lo llamamos "udazkena" que traducido
sería "final del
verano"
Hacía
tiempo que teníamos planeado este paseo y hoy que ha salido un buen día nos
hemos puesto en marcha.
Empezamos
la excursión en Bernedo (Araba), desde donde nos dirigimos al Santuario de Nª
Sª de Okon y aquí aparcamos el coche.
| Santuario Nª Sª de Okon |
Empezamos
a subir por un camino que atraviesa un bosque de hayas, bastante bien indicado,
salvo algún punto en el que hemos tenido alguna duda. El sendero es limpio y no
tiene pendientes exageradas y en muchos tramos parece que vas sobre una
alfombra de hojas.
Cuando
termina el bosque, seguimos una zona despejada y llegamos a un gran pedrusco que
se llama “el bonete se San Tirso”, desde aquí las vistas son inmensas, toda
la llanura alavesa hacia un lado y la riojana al otro.
| El bonete de San Tirso |
Seguimos
por un sendero estrecho y llegamos a la ermita de San Tirso excavada en una
roca, y desde aquí empezamos a subir la cima del monte San Tirso.
| Ermita |
Esto ha sido más
duro de lo que pensábamos, pues hay que subir entre piedras y casi a cuatro
patas, pero lo hemos conseguido.
La cumbre asusta un poco porque hay bastante
barranco y poco sitio para estar si te encuentras con otra gente. De todas
formas, hay que disfrutar las vistas desde lo alto, hemos hecho las fotos de
rigor, comemos un poco de chocolate e iniciamos la bajada con mucho cuidado hasta el
bonete, a partir de aquí un paseo hasta el coche.
| San Tirso |
Junto
al Santuario hay una campa con mesas que está muy bien y hemos dado buena
cuenta de la tortilla de patata.
Después
de comer hemos visitado Bernedo, un pueblecito tranquilo, bien cuidado y bonito.
De
camino a casa, aunque parezca mentira, hemos pasado por Castilla-León, Argote,
dentro del condado de Treviño, que encontrándose en territorio alavés pertenece a Burgos,
eso sí, con los nombres de las calles en euskera y los bandos del ayuntamiento
con sello de Castilla. Parece que no tiene mucho sentido ¿no?
Damos
por finalizada la excursión, que recomendamos a los que les guste el senderismo y escuchando por la radio el partido de la Real, que acaba empatando a 0,
llegamos a Elgoibar.
lunes, 18 de marzo de 2013
El momento mas feliz?
Hace
unos días leía en un blog, un post titulado “El momento más feliz de mi vida”.
Me
hice la pregunta a mi misma y no tardé mucho en responder.Era sábado, según las cuentas, faltaba todavía una semana para que naciera mi primer hijo, pero a veces las cuentas fallan, y ese día, después del paseo diario, no me sentía bien. Recuerdo que mi suegra me preparó una manzanilla para que me ayudara a hacer la digestión, pero nada. Llego mi madre, que tenia la experiencia de ocho hijos, y decidimos que era momento de ir al hospital.
Efectivamente, había llegado la hora. Todo iba bien, hasta que en el monitor vieron que el niño sufría y decidieron que naciera mediante cesárea.
La
operación no tuvo complicaciones y, lo más importante, parecía que el niño
estaba bien. Lo peor de la cesárea es que cuesta mucho más la recuperación de
la madre, por lo que teníamos que quedarnos al menos una semana en el hospital.
Y justo a la semana, cuando ya preveíamos la vuelta a casa, detectaron que el
niño no respiraba bien y parecía tener algún problema cardíaco.
Nunca
olvidaré el momento en el que me dijeron que el niño se encontraba mal y que
había que llevarlo a la Clínica Universitaria de Pamplona. En ese momento me
encontraba sola y lloré y lloré. Entre sollozos, grité a Dios que no me lo
quitara, por favor no…
Cuando
lo prepararon todo, me llevaron a despedirme de mi hijo, lo vi en brazos de una
enfermera, lleno de cables, tan pequeño e indefenso y yo tan impotente.
Mi
cuñada, que vivía cerca, se fue con él en la ambulancia y haciendo frente a la
nieve que caía, llegaron a Pamplona.
El
diagnóstico “coartación aórtica”, había que operar. Su padre y la familia, iban
y venían del hospital pero a mí no me permitían ir, pues estaba convaleciente,
me cansaba y me dolía la herida de la cesárea, al menos eso era lo que yo
sentía.
La
operación salió bien y había que esperar su recuperación. Aquellos días alejada
de lo que más quería, comprobé la fuerza que tiene la mente para hacerte sentir
cosas imposibles, olía la colonia que le ponían al recién nacido como si lo
tuviera junto a mí, y cuando por fin me permitieron ir a verlo un rato en la
UCI, mis dolores físicos acabaron como por arte de magia.
Estuvo
un mes en el hospital y por fin, la víspera de fin de año, llegó la tan
esperada llamada de teléfono, podíamos ir a buscarlo al día siguiente.
No
me lo podía creer, íbamos a tener a nuestro hijo con nosotros, la vida volvía a
tener sentido.
Este
ha sido el momento más feliz de mi vida.
lunes, 11 de marzo de 2013
Entre nieve y nieve...
Hay fines de semana en los que
parece que no haces nada porque no sales de casa, pero puede ser una forma de
disfrutar si ésa ha sido tu decisión, se puede disfrutar de la soledad, del
estar tirada en el sofá, de un libro,… y hay otros, como este fin de semana,
que vienen cargaditos de compromisos “gastronómicos”.
Comenzamos el viernes con la
inauguración del nuevo hogar de unos amigos y como buenos anfitriones nos
agasajaron con una buena cena.
El sábado nos tocó a nosotros preparar
una alubiada en la sociedad y nos empleamos a fondo, alubias con berza y sus
correspondientes “sacramentos” (morcilla, tocino, chorizo y costilla), menú apropiado
para la estación en que nos encontramos. Los comensales muy contentos y seguro
que el señor colesterol también, pero como decía aquel “un día es un día y 7 una
semana”.
Pero al margen de nuestra
programación, entre la nieve que ha caído hace unos días y la que al parecer va
a caer esta semana dando los últimos coletazos del invierno, la primavera ha
tocado la puerta este fin de semana, dejándonos su tarjeta de visita, con la
promesa de que pronto estará con nosotros.
Por eso el domingo decidimos honrar
a nuestra visitante dando un paseo que teníamos apuntado en nuestra agenda.
Llegamos en coche hasta Aizarnazabal y tomamos el camino que indica Zumaia, seguimos las marcas que señalan el recorrido que transcurre entre tramos de pista forestal y caminos asfaltados entre caseríos. Tiene ciertas subidas y bajadas pero al no ser demasiado pronunciadas se superan con facilidad.
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| Espino blanco |
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| Flores de San José |
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| Rio Urola y la fuerza de algun temporal |
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| Puente sobre el Urola |
Tiene unas vistas muy bonitas y esto no ha pasado desapercibido para las constructoras, que han hecho un intento de urbanizarlo con viviendas unifamiliares, pero dado el mal momento económico por el que estamos pasando, la idea no está prosperando.
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| San Migel de Artadi |
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| Oikia desde Artadi |
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| Zumaia desde Artadi |
Desde aquí se puede bajar a Zumaia, pero lo dejamos para otra vez, porque al tener que volver al coche, la subida se nos iba a hacer dura. Volvimos por el mismo camino hasta casi llegar a Oikia y nos desviamos hacia la carretera para tomarnos un pintxo de chorizo en el restaurante Muniosoro. Siguiendo un tramo por la carretera, llegamos a un bidegorri y pasando por el barrio Zubialde llegamos al punto de partida Aizarnazabal. Un txakoli y a comer a casa.
PD. Algunas fotos no estan muy nítidas, fallo de fotografo. Las guardaremos en ala retina.
lunes, 21 de enero de 2013
DECIR TE QUIERO
Hoy salseando entre mis cosas,
me he encontrado con mi primer blog en euskera. Hace ya unos años de ello pero
me apetece rescatar un pasaje.
En mi primera entrada hablaba
de que, o bien por mi forma de ser o por la educación recibida, me costaba
mucho exteriorizar los sentimientos, a veces, hasta las cosas más sencillas, como
decir "te quiero"
a las personas que más quiero en el mundo.
Recibí un comentario de mi
hijo, felicitándome por el blog, pero a la vez, me decía que los vascos, en
general, no somos muy valientes a la hora de exteriorizar los sentimientos,
pero que tenemos otras muchas cosas buenas y no nos deberíamos sentir culpables
por ese pequeño déficit.
Que muchas veces no hace falta
decir las cosas, que una mirada o un abrazo lo pueden decir todo y que no hay
mayor declaración de amor, que estar juntos en los momentos importantes.
A los pocos días, él escribía
en su blog en euskera un texto que me pareció precioso y al que puso música,
que traducido es lo siguiente:
martes, 11 de septiembre de 2012
Nuestra primera vez … Nunca es tarde
Se
dice que la primera vez no siempre cumple con las expectativas creadas, que no
siempre es una experiencia agradable.
Este
verano hemos vivido “nuestra primera vez”, nuestra primera experiencia de hacer
una pequeña escapada a los Pirineos en FURGONETA. Nunca habíamos ido a un
camping, más que de visita y por supuesto nunca habíamos probado lo que era
viajar y vivir en furgoneta. Siempre hemos pensado, que si no empiezas de joven
luego es muy difícil.
Pero
como se suele decir, “nunca es tarde”. Gracias a nuestra hija, que tenía unos
días libres en agosto, nos hemos animado a probar. Sin ella no hubiese sido
posible. Han sido tres días fantásticos.
La
idea surgió con el Tour de Francia, cada año veíamos las etapas de los Pirineos
y acabábamos diciendo que teníamos que hacer una excursión por esa zona.
Cuando
Sare nos propuso ir con ella, pensamos que era la ocasión, conoce la zona por
su afición a la escalada, no le importa conducir y lo más importante “tenia
furgoneta prestada”. (Eskerrikasko Josu)
Preparé
unos tupper con ensaladilla, tortilla
de patata y unos tomates de la huerta, compramos lo básico para desayunar y nos
lanzamos a la aventura.
Salimos
por la tarde y llegamos a Sallent de Gallego para el atardecer. Paramos a tomar
algo. Un pueblo muy bonito y con mucho ambiente. Parece que es el punto de
partida para la ascensión de muchos picos de los Pirineos.
Continuamos
hacia Portalet, en la frontera con Francia y siguiendo un poco más adelante
llegamos al lugar de acampada previsto para pasar la noche.
Era
una zona que Sare conocía de ir a escalar y sabía que allí iban a pernoctar
unos amigos. Se nos hizo de noche y no veíamos muy bien donde nos encontrábamos,
pero sí que había unas auto-caravanas. Al rato llegaron los amigos.
Hacia
fresquito y cenamos dentro de la furgoneta, tiene su fregadera, fuego, frigo,
una mesa para montar, en definitiva, todo lo necesario.
Llegó
la hora de dormir y montamos la cama. Nosotros dentro y Sare fuera, en la tienda
con saco de dormir. Parecía la caseta del perro junto a la casa.
La
cama no estaba mal, creíamos que no sería cómoda pero dormimos y descansamos lo
suficiente, tanto que despertamos con sonido a cencerro.
Como
llegamos de noche, no sabíamos muy bien qué nos íbamos a encontrar y fue una
pasada. Salimos de la furgoneta y vimos a las vacas pasar justo al lado. No es
que esto para nosotros sea novedad pues, donde vivimos, estamos acostumbrados a
las vacas, era el sitio, un valle por el que cruzaba un rio de aguas frías y
cristalinas, rodeado de enormes picos, a los que ya les daba el sol y se
alzaban majestuosos frente a nosotros.
Sacamos
la mesa y las sillas fuera y en ese paraíso desayunamos todos juntos,
compartiendo las tostadas y el brioche
de Iñaki. Al terminar, fregamos los utensilios en el rio y también allí nos
lavamos la cara. Estábamos disfrutando como niños.
Tras
desayunar, nos preparamos para nuestra primera salida montañera. Subimos hacia
Portalet, aparcamos la furgoneta y ¡sorpresa!, nos encontramos con Itziar y
Juan Luis, pareja muy aficionada al monte y que conocen casi todos los senderos
de la zona, pues pasan temporadas en Jaca.
Les comentamos nuestra intención de llegar hasta el refugio de Pombie (2.031 m) en
la falda del Midi d’Ossau (2.884 m), al parecer un mítico del Pirineo francés ,y
nos invitaron a ir con ellos.
| Bajando del refugio de Pombie |
Comenzamos
en una cota de casi 1.800 m, por un sendero no muy empinado y a un paso
prudente, la subida no se nos hizo demasiado dura.
Según
subíamos, empezó a entrar la niebla y cuando llegamos al refugio ya casi no se
veía nada, una pena, porque las vistas serían preciosas, no pudimos ver el pico de
Midi, ni siquiera podíamos llegar a ver bien el pequeño lago que había frente
al refugio. Tomamos unos frutos secos, chocolate y agua, las fotos de rigor y vuelta,
nosotros por el mismo sendero y nuestros amigos siguieron por otro.
| El lago en tinieblas |
Empezamos
a bajar y Josean decía que no se encontraba bien, que parecía que tenía “mal de
altura” y le costaba respirar. Con este hombre ni para sustos.
Fuimos
a comer al valle donde habíamos pasado la noche, les hicimos una visita a los
amigos escaladores, para matar un poco el mono de Sare, y nos pusimos en marcha
hacía Luz-Saint-Sauveur, nuestro próximo destino para dormir, pero esta vez en
un camping.
Aquí
ya tuvimos el primer contacto con el Tour, subimos el Col d’Aubisque (1.709 m),
bastante impresionante, el tiempo no acompañaba mucho y la verdad es que los
barrancos imponían un poco.
| Las rampas del Col d'Aubisque |
Llegamos
a Luz y tras dar una vuelta por el pueblo y tomar una cerveza, nos instalamos
en el camping, situado en el centro del pueblo.
Nuestra
primera vez en un camping, también resultó una buena experiencia, la verdad que
teníamos en Sare una buena guía que nos familiarizó con las instalaciones.
| Subiendo el Tourmalet |
Dormimos
todavía mejor que la noche anterior. Desayunamos bien y nos dispusimos para
cubrir otra etapa. Esta vez tocaba el Col de Tourmalet (2.115m). Con un sol
esplendido, la carretera no nos impresionó tanto como el Aubisque, es una
subida muy bonita en zig-zag. Impresionante es la cantidad de bicis que hay que
adelantar. En la cima había bastante gente, pero no hay demasiado sitio, no sé
cómo se las arreglan en las etapas el Tour. Bajamos hacia el otro lado hasta La
Mongie, que es una estación de esquí y volvimos a subir al Tourmalet, por este
lado es más corta la subida pero con mucho más pendiente.
| Circo de Gavarnie |
Nuestro
siguiente destino fue el Circo de Gavarnie. De camino paramos en el Puente de
Napoleón, un enorme puente que construyó Napoleón en agradecimiento a los
habitantes de Saint-Sauveur, porque la emperatriz Eugenia fue curada de su
esterilidad en las termas del pueblo.
Aparcamos
en Gavarnie (hay que pagar) y nos dirigimos al Circo caminando. Es una muralla
rocosa que tiene 6 Km de diámetro. Está declarado Patrimonio de la Humanidad
por la Unesco. Un paisaje muy bonito. Sentados al lado de un río, picoteamos
algo de comer y hasta nos mojamos los pies, estaba el agua tan fría que hacía
daño. Desde aquí se veía la Cascada de Gavarnie pero no llegamos a ella porque
había que seguir andando bastante.
| Pont d'Espagne |
Esta
noche la pasamos en un camping de Cauterets y por la mañana nos pusimos en
marcha hacia Pont d’Espagne. Aparcamos la furgoneta pagando 4,5€. Desde aquí se
puede iniciar la ascensión hacia el lago de Gaube caminando o subir primero en
teleférico hasta Pont d’Espagne y seguir en telesilla. Nosotros optamos por lo
segundo. Compramos los billetes y nos descontaron lo pagado por el
aparcamiento.
| Lago de Gaube |
Vimos
el puente y los alrededores, muy bonito, caía agua por todas partes y luego
subimos en telesilla, que nos dejó a un cuarto de hora del lago de Gaube, un
paraíso a 1.725 m. de altitud. Unas vistas preciosas con el macizo del
Vignemale al fondo. Esto fue lo que más nos gustó en el viaje.
Desde
aquí tomamos un sendero bordeando el lago, que llega al refugio de Oulettes, es
desde donde los montañeros atacan las cumbres. Nosotros caminamos hora y pico y
llegamos hasta la Cascada Esplumouse (1.949 m). De vuelta y junto al lago dimos
buena cuenta del chorizo, jamón y queso que llevábamos y volvimos en telesilla
hasta el puente y luego como era corto seguimos a pie.
Para
terminar la excursión teníamos previsto pasar por Lourdes y hacia allí nos
dirigimos, pero solo nos quedamos el tiempo de tomar una cerveza fría, hacía un
calor que parecía que habíamos pasado del Cielo junto al lago, al infierno, nos
cambió hasta el humor, por lo que dejamos la visita para mejor ocasión y nos
pusimos en marcha hacia casa.
Como
digo ha sido una “primera vez” muy bonita y creo que pediremos prestada la
furgoneta más de una vez y repetiremos.
Además
he disfrutado mucho con y de nuestra hija-guía. Eskerrikasko Sare por el viaje
y por haber aguantado nuestras manías y algún que otro achaque.
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